El banco independentista 11Onze tropieza a las puertas de su debut

Alicante, 20-09-2021.

  • A dos semanas de su estreno no llega ni a la mitad de peticiones
  • Los partidos y entidades secesionistas más representativos le han dado la espalda
  • Dará a elegir entre IBAN de varios países europeos que todavía no desvela

El banco independentista 11Onze va camino del fracaso, atendiendo a las cifras de captación de clientes potenciales cosechadas hasta el pasado viernes. Pese a haber estado calentando motores y redes sociales desde mediados de agosto sobre el lanzamiento de la app a través de la que operará, la demanda para sus primeras 5.000 cuentas no llega ni a la mitad del total.

La fintech tiene más de 10.000 inscritos a su comunidad online bajo suscripción gratuita, pero el viernes se cumplió una semana desde el anuncio de que podían empezar a hacer cola virtual para ser los primeros en tener una cuenta de 11Onze y, a media mañana, las peticiones apenas superaban las 2.050, según ha constatado elEconomista.

Y eso que el llamamiento se lanzó entre los más fieles al proyecto y concretamente el 10 de septiembre, a las puertas de la Diada, fecha emblemática para el independentismo. También es reseñable que en el mundo virtual, más todavía que en el físico, los mejores resultados se cosechan en los primeros días tras un lanzamiento.

Habrá que ver si tiene algún efecto incentivador en los próximos días la novedad desvelada este jueves: que la app empezará a funcionar el 1 de octubre, fecha en que tuvo lugar el referéndum ilegal sobre la independencia de Cataluña de 2017.

Otros factores que influyen en este débil despegue son la falta de padrinos entre el independentismo institucional -desde los partidos a las entidades soberanistas de mayor influencia-, así como la opacidad sobre sus garantías financieras, ya que no ha desvelado ni siquiera los países desde los que emitirá las cuentas -afirma que el cliente podrá elegir entre varias entidades bancarias europeas-, y el conglomerado empresarial en el que se basa el banco se pierde en una difusa red entre varios países, lo que contrasta con las proclamas de transparencia de la fintech.

Herramienta política

11Onze tiene grandes aspiraciones, como expone la asociación Unitat per la Independència (UXi) y el presidente del banco, el senegalés afincado en Barcelona desde hace 30 años James Sène, pero parece que quedarán muy lejos de la realidad.

UXi defiende conseguir la independencia por la vía unilateral y uno de sus líderes, Carles Santacruz, reprocha desde las redes sociales a ERC, Junts y la CUP que no la hagan efectiva.

En la web de la asociación, exponen que 11Onze es una “herramienta necesaria, útil, eficiente y democrática que sea la clave para construir la independencia de Cataluña”. De hecho, ya es la segunda vez que lo intentan, porque hace dos años, el 1 de octubre de 2019, ya presentaron un proyecto de banco catalán, La FED, que no llegó a ver la luz, y que es el germen del nuevo, como se puede ver en la denominación de una de las sociedades vinculadas a 11Onze.

Por su parte, Sène, asegura: “Venimos a competir, no a hacer de comparsa, sino a ocupar la mayor parte del mercado financiero en los países catalanes”. En su discurso motivacional a los agentes de la fintech durante su proceso de formación, explicó que la fundación que se sitúa por encima del banco se ubica en Suiza “por razones estratégicas”, y que sus estatutos obligan a que los beneficios que pueda recabar se reinviertan en Cataluña. Y sus pretensiones son elevadas: “Solo hay que saber en qué sectores. Si los establecemos estratégicamente, controlaremos el 40% del PIB de Cataluña”.

Los portavoces de 11Onze defienden que su sede esté fuera del Estado como vía para escapar del control del Banco de España y evitar conflictos con la ficha bancaria en caso de secesión, pero con esta decisión tampoco paga impuestos en Cataluña. Y su enrevesada estructura no invita a la confianza.

Además de la fundación Suiza, se conocen sociedades relacionadas con el banco en Reino Unido y en Luxemburgo, y ha desvelado proveedores para su funcionamiento financiero que son startups de Londres y Texas (Estados Unidos), todavía en fase de consolidación y ambas inmersas en sus propias rondas de financiación.

Interrogantes

Ante esta estructura, surgen interrogantes como quién garantiza los depósitos de las cuentas de 11Onze, ya que ello depende del país de la ficha bancaria. Si es Luxemburgo, son 100.000 euros, igual que en España, pero otras naciones no son tan generosas, según ha explicado a elEconomista la profesora de EAE Business School Astrid López-Vilas.

Respecto a la tributación, otra profesora de la misma escuela, Enriqueta Villanueva, señala que existe todavía un vacío legal en España en el caso de las fintech, y falta de armonización europea. En cualquier caso, la tributación es más ventajosa en Luxemburgo.

Desde la finlandesa Arex Markets, una fintech de financiación alternativa para pymes que aterrizó en España en julio con base en Barcelona, reconocen que es complicado hablar de la regulación de las fintech, porque varía mucho dependiendo de los servicios que ofrezcan. En el caso de 11Onze, pretende trabajar tanto con particulares como con empresas.

En cualquier caso, quienes quieran descargar la app de 11Onze el 1 de octubre no la encontrarán con esa denominación, sino buscando por el nombre de El Canut, un cilindro hueco de caña, cuero o metal que en el medievo se utilizaba como monedero. Y por los detalles trascendidos en las últimas horas, será un mero contenedor de productos de otras entidades, que irá incorporando paulatinamente con el objetivo de completar su despliegue para Navidad.

 

Fuente; eleconomista.es

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